Historia
En 1263 la villa de Torralba del Río fue fundada por Teobaldo II, que concedió a sus habitantes el fuero de Estella. Poco después se sumaron a ella los lugares de Cabañas y Codés, actualmente despoblados. En 1451 el príncipe Carlos de Viana concedió a Torralba asiento en Cortes y la celebración de una feria anual de siete días y en 1456, como premio por su adhesión, le incorporó los términos de Otiñano y Eregortes. La villa formó hasta 1845 parte del Valle de Aguilar, y quedó entonces como municipio independiente.
Otiñano fue lugar de señorío nobiliario, y perteneció a la Berrueza hasta 1456. Estando despoblado, en 1466, la princesa Leonor concedió su término a Torralba con la condición de que, aunque volviera a poblarse, sus vecinos estarían siempre sometidos a la jurisdicción de la localidad vecina.